Los egipcios fueron los que con mayor detalle dejaron evidencia de esta actividad, desde el tipo de colmena hasta el proceso de recolección de miel y la forma en que era almacenada y preservada.
Dentro de la cultura griega se han encontrado vasijas cuyo único fin era el de contener los panales de abejas para poder recolectar la miel y cera, e incluso en textos romanos se nota una profunda admiración por las abejas, además de indicar conocimiento de enfermedades, manejo y leyes sobre apicultura.
Con el tiempo, la apicultura se convirtió en una práctica común en toda Europa y se desarrollaron nuevas técnicas y herramientas para la cría de abejas. Las técnicas de apicultura moderna no parecieron hasta finales del siglo XIX.
Actualmente, la apicultura se ha expandido a todo el mundo y se ha convertido en una actividad comercial importante, así como para la polinización de cultivos en todo el mundo.



