Aquí tienes algunas pautas sobre cómo usar el ahumador:
1. Preparación
Antes de abrir la colmena, asegúrate de tener todo lo necesario: el ahumador, combustible (como virutas de madera o papel), y un encendedor o fósforos. Enciende el ahumador y deja que se forme humo. El humo debe ser frío y blanco para no alarmar a las abejas.
2. Enfoque en la entrada
Al acercarse a la colmena, dirige el humo hacia la entrada. Esto calmará a las abejas que están cerca de la abertura.
3. Manejo de cuadros/panales
Cuando retires los cuadros, sopla un poco de humo en ellos antes de levantarlos. Esto disuadirá a las abejas de atacarte. Si ves abejas agresivas, aplica más humo en la zona.
4. Inspección de la colmena
Mientras inspeccionas la colmena, sigue aplicando humo de manera suave y constante. Evita aplicar humo directamente sobre las abejas. Enfoca el humo hacia las paredes y los marcos.
5. Cierre de la colmena
Después de la inspección, cierra la colmena con cuidado. Siempre recuerda que el objetivo del ahumador es calmar a las abejas, no asustarlas. Mantén una postura tranquila y relajada. Las abejas son sensibles a la energía y las emociones.
Recuerda que la cantidad de humo necesaria puede variar. Observa cómo reaccionan las abejas y ajusta el uso del ahumador según sea necesario.
¡Buena suerte en tus aventuras apícolas!



